Identidad, mutilación y el costo de ser en Ella que llegó a ser el sol
Detrás de la reescritura fantástica de Shelley Parker-Chan en Ella que llegó a ser el sol sobre la caída de la dinastía Yuan y la fundación de los Ming a través de Zhu Yuanzhang, late una pregunta que se vuelve cada vez más incómoda a medida que avanzamos, sobre qué puede llegar a hacer una persona cuando toda su vida le han dicho que su destino es ser nada. Al tomar el marco histórico del campesino que terminaría convertido en el primer emperador de una dinastía y despojarlo de su masculinidad incontestada, la narración plantea una profecía engañosamente sencilla. El hijo de una familia campesina está destinado a alcanzar la grandeza, mientras que su hermana está sentenciada a la nada. Tras la muerte del padre, el niño acepta esa ausencia de futuro con una apatía casi absoluta. La niña, en cambio, se niega a desaparecer. Cuando su hermano muere de desesperanza, ella toma el colgante que acreditaba la promesa que su padre había hecho de entregar al niño a los monjes a cambio d...







